Archivos

Sombras que amenazan

“Cuando el relativismo moral se absolutiza en nombre de la tolerancia, los derechos básicos se relativizan y se abre la puerta al totalitarismo.” – J. Ratzinger.

Es absurdo. El libro de 50 sombras de Grey ha vendido 100 millones de ejemplares. Hasta te los venden con los juguetes que usa el protagonista en la trama. Sabemos todos de qué trata. Es verdad: ni lo he leído, ni he visto la película, ni lo voy a hacer. Me basta conocer la historia de oídas para quedarme sin palabras. Todavía recuerdo que hace unos 10 años nos asustábamos porque una cantante mexicana mostraba en la portada de su disco una foto enseñando el tatuaje de su cintura. Hoy es otro cantar.

Dominación, control, manipulación y violencia contra la mujer. Más aún: chantaje, materialismo a ultranza, ¡desigualdad de género! ¿Qué no les suena? El best-seller más ofensivo, torcido y explícito que he visto en mi vida. “La gente no lo aprobará… está demasiado enfermo” pensé cuando escuché que estaba haciéndose popular. “Además” seguí pensando “las mujeres mismas se encargarán de boicotearlo.” ¡Por Dios, que hablen las mujeres! Más todavía, ¿Dónde están las feministas que se la pasan farfullando sobre la violencia en la pareja y la desigualdad de género? ¿Qué acaso no lo consideran violento? ¿Dónde está Emma Watson, quién hace unos meses nos convencía a todos de ser feministas, con su discurso ante la ONU? Es desigualdad de género abrirle la puerta del coche a una mujer, pero no lo es golpearla con una vara o ponerle unas esposas por puro placer. Claro, porque ella quiere, y porque es dueña de su cuerpo. Vaya tontería.

Basta de torcer la verdad a nuestro favor, señores. Las famosas sombras son una amenaza a la lógica. Estamos ante una descarada dictadura del relativismo, donde el único punto de referencia es cada uno y sus cadaunadas. ¿Dónde empiezan y dónde acaban los derechos? ¿Quién establece los límites y el alcance, y bajo qué criterios? Quién sabe. A nadie le importa. Basta que digas “para mí o por mí está bien”, y todos a callar. Y la verdad, ¿la verdad? Bien, gracias. La verdad está muerta. Apaga, y sálvese quien pueda.

¿Cuál es el siguiente paso? ¿Un libro sobre las bondades de la pedofilia? ¿Legalización de la pornografía infantil? ¿Canibalismo? ¿Volveremos a la época de los esclavos? ¿Trata legal de personas? Para allá vamos. Porque eso de hablar de la tolerancia, a mí ya no me convence. Tolerancia es hoy día sinónimo de “yo soy la única ley válida”. YO. Y si a mí me parece bien, no importa nada más. Es mi opinión, mi cuerpo, mi vida, y mi decisión. Y el día que mi idea implique aplastar la de millones de personas (que se supone que tienen los mismos derechos que yo) no importa. Lo haré igual. Ese es el absurdo de la sombras del señor Christian Grey. Que nos está empujando al precipicio moral y social, en nombre de la tolerancia y de una ridícula apología por la paz. Al relativismo moral que sólo habla de los derechos del propio placer y bienestar, y nunca o muy poco de la vida y dignidad de los más débiles. Al suicidio colectivo de los principios que un día nos llevaron a construir nuestras sociedades.

Escuché una entrevista de la autora del libro. Patético. La señora afirmaba que de ninguna manera dejaría que sus hijos adolescentes leyeran su libro. ¿Qué tiene en la cabeza? ¿Qué no sabe que millones de adolescentes lo están leyendo? Volvemos a lo mismo… si “mi” idea, “mi” opinión (en este caso “mi” libro) torcerá las conciencias de una masa de jóvenes confundidos y sin guías, me da igual. Mientras no sean mis hijos, diría ella, me da igual. Vamos, que ni siquiera se lo plantea.

Es hora de las decisiones radicales, señores. Basta de poner paliativos a la conciencia y fingir escandalizarnos cuando seguimos alimentando bajo el propio techo las ideologías relativistas, consumistas y sexistas. Toma las decisiones pertinentes en tu pequeño círculo. ¡Sé radical! Limita lo que ves, y lo que ven tus hijos. Llena los vacíos de una afectividad enfermiza con amor de verdad, con acompañamiento afectivo, con contacto con la naturaleza y respeto por ella. Si eres joven, deja de recibir y ponte a dar. Piensa que de nada sirve si tú estás bien, cuando tu mundo se consume a sí mismo con mordidas brutales y caníbales. ¿Qué mundo te tocará cuando llegues a ser tú un padre de familia? No nos dejemos robar la verdad. Las sombras, las 50 y otras muchas, son una flagrante amenaza.

Soy mexicano. Me gusta tocar el piano y comer rico. Me encanta escribir y compartir experiencias con amigos. Me gusta viajar y conocer gente nueva. Estoy enamorado de Cristo y la Iglesia Católica por quien vivo y a quien busco servir con todo mi corazón. Soy Legionario de Cristo en formación.

Loading Facebook Comments ...

16 Comments

  • Ana Mar

    12 febrero, 2015 at 17:00

    Muchísimas gracias por tus palabras tan acertadas. Tengo 19 años y estoy indignada con todo lo que se refiera a 50 sombras de rey, pero me indigna más que las mujeres, niñas de 15 años, o más chicas lo defiendan, ¿cómo es posible que consientan de tal forma la degradación de una mujer? Gracias, gracias de verdad por tus palabras, a veces me siento la única loca que defiende la verdadera moralidad.

    Responder
  • Karen

    12 febrero, 2015 at 17:39

    Estoy totalmente de acuerdo la publicacion,soy una joven,y creo que falta ser mas analitico con el contenido que estamos consumiendo en nuestros dias,muchos de ellos basura,que no llevan a desarrollo humano.

    Responder
  • Lidia Saucedo

    12 febrero, 2015 at 20:17

    Creo que es una excelente reflexión, necesitamos ser firmes y defender nuestros principios, quizá nos gana la comodidad o el miedo de enfrentarnos a mucha gente, este artículo me motiva y me da fuerza para hacerlo . Yo no leí el libro ni veré la película para mi la sexualidad es algo tan importante , si me entere de que trataba es por que tengo una hija de 23 años y un hijo de 19y necesito saber que hay a su alrededor , yo les pedí no no lo leyeran, que descubrieran de una manera sana el significado de la sexualidad. Hemos hablado de el tema en familia , me dicen que sus amigas lo leen . Sin embargo creo que me quede corta y sólo lo hice con mis hijos cuando debemos gritar nuestros valores y defender la integridad de la persona , de el matrimonio y de la familia , lo tengo claro y espero pide contribuir con algo a que este mundo sea mejor u sobre todo a que los jóvenes valoren la vida y todas sus bondades, incluyendo la sexualidad .

    Responder
  • Carlos Rodríguez

    13 febrero, 2015 at 06:29

    No veo la necesidad de denigrar a las feministas y sus argumentos a “farfulleos”… es la misma misoginia que pretende denunciar.

    Responder
  • Ana

    13 febrero, 2015 at 08:11

    Hola Javier, con respecto a su publicación, me parece verdaderamente extremista su punto de vista, respeto su visión del asunto, pero, ¿Cuál asunto?, vaya, ni si quiera ha leído el libro que tanto condena, a mi parecer sin un conocimiento real y una reflexión con bases estudiadas, desacreditaría totalmente su artículo.
    Bueno, comienzo por decir que coincido con usted, me parece un mal libro, carece de profundidad temática, pobremente escrito, comercial totalmente, nada artístico, en fin, pero no coincido con sus razones de condenar a la dicha novela.
    En relación con su llamado a las mujeres, feministas, me pregunto, ¿Qué es lo que espera de ellas? Feminismo por definición (RAE) dice” doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres”, esto implica que cada mujer, así como hombre también, deberíamos gozar de los mismos derechos, que tristemente aún no lo logramos. Yo me considero una mujer, joven, feminista, y creo que cada mujer y hombre puede y DEBE gozar de su sexualidad como ellos decidan, y debo incluir siempre respetando la decisión del individuo o los individuos con los que esté involucrado. Me parece que el libro plantea una situación muy superficial de lo que realmente es el sadomasoquismo. Si nos vamos a otra época o a otras culturas, no nos parecería tan descabellado lo que plantea. Aquí unos ejemplos, en el Siglo IX a. C. existen referencias de flagelaciones en el culto a la diosa Artemisa (Arthemis Orthia). La Tomba della Fustigazione (periodo etrusco, siglo VI a. C.) contiene la pintura de dos hombres azotando a una mujer en un contexto inequívocamente sexual. El conocido Kama Sutra (India, siglo IV a. C.) describe varias formas de relaciones sadomasoquistas, y diversos poetas romanos como Juvenal o Petronio hablan de personas atadas y azotadas por razones eróticas. Las orgías de los cultos mistéricos extendidos por el Mediterráneo oriental desde el Neolítico incorporaban sangrientos rituales netamente sádicos y masoquistas.
    No es nada nuevo, ni tampoco una propuesta que proponga algún otro ángulo a mi parecer.
    Pero yo le preguntaría a usted, ¿no somos dueños de nuestras decisiones y de qué experiencias le damos a nuestro cuerpo? yo digo que si, y no por eso voy a “aplastar a millones de personas” al contrario, hablar al respecto y llegar a acuerdos con los individuos es lo que genera armonía, y creo que eso me hace feminista.
    ¿De qué principios habla? esos principios han ido cambiando según la sociedad ha cambiado, no son estáticos, incluso su iglesia y su fe católica se ha adaptado a las nuevas evoluciones sociales, y ha cambiado reglamentos, incluso ha admitido haber cometido errores. Ya no existe una sola forma, una sola manera, una sola verdad, eso es obsoleto, o se atrevería a desacreditar a un musulmán por tener fé en su religión, o a un budista, un judío, creo que no lo haría, eso demuestra solamente que hay muchas verdades y todas son ciertas.
    Me despido agradecida por el espacio a mi opinión, y dejar en abierta esta reflexión , no condenemos solamente por que vaya fuera de lo que creemos, cuestionemos lo que creemos, realmente es por mi voluntad o simplemente es por que “así me lo enseñaron”, o “así me educaron”, estamos condicionados a nuestra sociedad, nuestra cultura, nuestro país, aprendamos a entender que no hay “correcto” o “incorrecto” hay lo que decido creer, y cada individuo esta responsabilizado a cuestionar y tener fe en sus decisiones. Y claro agrego nunca afectando a segundos ni terceros. Y siempre respetando que lo que el otro decida creer, esté yo de a cuerdo o no, es válido y es otra manera de vivir, la que yo decida para mi, no es para todos, es para mi, y hay que respetar la que decida cada quien.

    Responder
    • enrique

      13 febrero, 2015 at 17:13

      querida ana al leer tu comentario puedo darme cuenta que eres una mujer ilustrada pero tristemente confundida al querer justificar lo que ciertamente es una practica denigrante y por demas patetica el mal es mal aunque muchos lo hagan no podemos ir con la corriente y decir puedo y hago lo que quiero porque soy libre de mis decisiones eso es realmente egoista creo que es momento de tomar decisiones que edifiquen y no que destruyan disculpeme pero es mi humilde opinion

      Responder
      • Ana

        14 febrero, 2015 at 21:09

        Hola Enrique, gracias por responder y comentar tu opinión.
        Aclaro que no estoy tratando de justificar al autor, de echo yo no practico el sadomasoquismo, pero no lo hago por que creo que esté “mal” o sea “denigrante” creo que el ser humano es un organismo complejo, y que vive la sexualidad de muchas maneras, reitero, nunca agraviando, pues hablando y llegando a acuerdos entre los individuos involucrados es creo la mejor manera.
        Gracias por el elogio, pero no estoy ni triste ni confundida, al contrario creo que entre mas documentada e informada estoy hay ciertamente mas certeza en lo que uno piensa, aunque contradictorio al fin, como diría Sócrates “solo sé que no se nada”.
        Con respecto a las decisiones, estoy absolutamente de acuerdo, necesitamos una sociedad con criterios, informada y educada, vivimos en un país donde ningún joven sabe quien es Dostoyevski pero si saben quien es Galilea Montijo, un país que ve “La rosa de Guadalupe” y “Laura en América” pero núnca ha visto un Dalí o un Mondrian, tristemente un país al que le falta mucha cultura, la educación es mínima y no al alcance de todas las clases sociales. Necesitamos individuos informados para lograr dar un siguiente paso como sociedad y comunidad.
        Volviendo al tema de Las Sombras de Grey, el problema es que no hablamos con nuestros jóvenes y menos de sexo, y estos al no estar informados no tienen un criterio propio. Hay que educar, y cada individuo es libre de cuestionar esa información al mismo tiempo.
        Nuevamente agradezco tu comentario y lo saludo cordialmente.

        Responder
    • A. Luciana

      14 febrero, 2015 at 00:46

      Ana, no se puede argumentar con la historia, ésta sirve para informarnos pero no puedes convertirla en el centro de tu planteamiento. Si así fuera, sostendríamos que la matanza de humanos por los leones es algo válido, pues durante el Imperio romano este espectáculo gozó de mucha popularidad. Lo que Javier trata de exponer (corrígeme si no es así Javier) es que una mujer que se exponga al dolor (corporal y psicológico) es algo que debe ser analizado con sumo cuidado. Como decía Descartes, debemos partir de algo, en este caso partiremos de la concepción del acto sexual como la unión de un hombre y una mujer que consuman sentimientos mutuos, el sexo es un medio, no es un fin. Y este libro pone al sadomasoquismo como fin de todo, la alegría máxima de Gray es tener a alguien con quién desfogar todas sus perturbaciones mentales y sexuales, si uno lee el libro se dará cuenta de que este hombre ha sido corrompido sexualmente desde muy joven, querer a Gray es como enamorarse de un enfermo sexual, de un violador, de esos que andan por las esquinas de los suburbios paupérrimos de ciudades polutas moral y socialmente, solo que éste pervertido viste de Armani. La vida sexual que él lleva no es normal, ni natural .Anastasia también tiene problemas de autoestima muy graves, por lo que vemos, el mundo se está ilusionando con la historia de una pareja que debería estar en un centro psiquiátrico. Luego de leer el libro, me abismé al darme cuenta de lo mal que está la sociedad, veo a gente leyéndolo en el transporte público, personas posteando en redes sociales imágenes publicitarias de la película, entre otras cosas. Este fenómeno ha invadido el mundo occidental (y probablemente se haga popular entre otras culturas), la venta ha sido abrumadora, goza de un éxito sin parangón, sin embargo, al observar esta realidad, siento lástima, tengo 22 años y veo que el mundo vive en una podredumbre moral muy grave. Sin embargo, no todo esta perdido, este libro denigra la dignidad humana de los protagonistas, la mujer no es un objeto sexual, que acepte serlo no cambia la realidad de que su dignidad está siendo violentada. Es como la esposa golpeada que acepta seguir recibiendo golpes, ¿esto lo hace correcto? Al aceptar ser golpeada por su esposo (pues ella sostiene que durante los golpes libera dopamina y otros neurotransmisores que según ella la hacen feliz) ¿cambia el hecho de que su amor propio es nulo? No confundamos las cosas, hay valores universales como la Dignidad , el sadomasoquismo y la violencia doméstica siempre serán incorrectos así se firmen mil contratos entre las partes. Para concluir, citaré a la propia Anastasia Steele cuando sostiene con mucha razón, al finalizar el primer libro, “- Tienes que solucionar tus mierdas, Grey!”

      Responder
  • Catalina Andazola

    14 febrero, 2015 at 16:02

    Feliz día de la amistad Hermano Javier! Gracias por su artículo! Nosotros vamos a tratar de contrarrestar, con un granito de arena, la película iendo al cine a ver ” old fashion movie” en la que trata del amor con entrega, sacrificio y libertad. Dios proteja a nuestros jóvenes !!

    Responder
  • Javier Gaxiola

    15 febrero, 2015 at 11:41

    Agradezco a todos los comentarios. A los que suscriben todo o casi todo el contenido, y también a los que no, porque me enseñan más de lo que creen.
    Soy un seminarista en camino a una meta que llevo años añorando. Ha implicado renuncias, luchas y mucha transformación. Y en este caminar, todo contribuye a formar el corazón de pastor, que anhelo tener, así que les agradezco a todos por contribuir con sus aportaciones.
    Primero que nada, me gustaría decirle a Ana que creo que coincidimos en más cosas de lo que puede parecer. Coincidimos en los valores, en la necesidad de una juventud informada y que reflexione y sea crítica con los contenidos que recibe (vengan de donde vengan). No coincido con el argumento histórico, y reconozco que yo también lo usé cuando hablo de “los principios que construyeron nuestras sociedades”. No basta que en el pasado se haya hecho para que automáticamente esté bien o mal. Creo que el pasado nos ayuda a entender el presente, o también a verificar una serie de manifestaciones del hombre que al ser tan comunes y universales pueden constituir verdaderos principios de ética general.
    Lo siento Ana, pero yo creo en la Verdad. Sé también que yo no la tengo toda, pero la busco con todo mi corazón y a veces participo de ella aquí y allá, como tú también lo haces. Yo creo que hasta el hombre más perdido, participa en ocasiones de esa Verdad única. Y creo que muchas aberraciones vienen cuando se llega a extremos en nuestra relación con esta Verdad: tanto cuando creemos poseerla en su totalidad, como cuando negamos su existencia. Te confieso que por muchos años me revelé también a su existencia, y te puedo decir que empecé a experimentarla más cuando acepté que me trascendía y me superaba, que cuando quería poseerla por la fuerza.
    Confieso que en mi búsqueda de la Verdad ha habido tropiezos y errores. Confieso que en le iglesia he encontrado mucha de esa Verdad que tanto buscaba, así como abuso de poder y manipulación en muchos casos. Pero eso no quiere decir que no exista la verdad. Te invito a buscarla también, y en el fondo creo que ya lo haces.
    No tendría sentido decir que algo está bien o mal si no existiera una Verdad a la cual todos nos deberíamos orientar. No tendría sentido juzgar que está mal quitarle la vida a alguien, o la violencia, o cualquier crimen. Porque si llevamos a las últimas consecuencias la actitud de “todos tienen su verdad y es válida” entonces no hay límites verdaderos y objetivos. O al menos no encuentro cómo. Yo sí creo que hay principios válidos, universales y absolutos. Y coincido contigo que la flexibilidad radica en el modo de irlos aplicando, según los tiempos y circunstancias. De todos modos, esto da para mucha más reflexión y profundidad, y confieso que tampoco soy experto en fenomenología de ética y religiones.
    Aclaro también a Carlos que farfullar, significa hablar muy de prisa y atropelladamente. Si bien es comentario que expresa una cierta crítica al feminismo como ideología (no al movimiento que busca defender los derechos y la dignidad de la mujer como tal), tampoco aceptaría que decir que las feministas farfullan sea denigrarlas. Creo que es exagerado.
    Gracias de nuevo a todos y saludos desde Roma.

    Responder
  • ALEJANDRO ESPINOSA

    16 febrero, 2015 at 02:53

    Gaxiola: Olvidas infinidad de principios, pero sobre todo, uno que también se aplica a la medida a Joseph Ratzinger, “mèdico, cúrate a ti mismo”… Las sectas legionarias continúan viviendo la hipocresía y falsedad de su fundador! Qué han hecho por la víctimas del pederasta fundador? fuera de propaganda por todos los medios? Cave alguna vergûenza en ustedes, legios?

    Responder
    • Paulina Lopez

      16 febrero, 2015 at 06:12

      Noto violencia en tus palabras, cuando se llega a la violencia es porque se acabaron los argumentos.

      ¿Secta? No es una secta, es una congregación.

      Nombra alguna de la averiguaciones previas por violación que presentaron los presuntos agraviados. ¿Quién es el que vive de la propaganda de los medios?

      El que tiene que hacer algo por las supuestas víctimas es el gobierno, no los legionarios.

      Te recuerdo que este blog es sobre las 50 sombras de Gray, te invito a que busques lo que necesitas en el lugar correcto.

      Responder
  • Liliana

    21 marzo, 2015 at 14:43

    Javier Excelente artículo!
    Precisamente anoche hablamos del tema con mi hijo adolescente… Le comentaba el punto de degradación al que hemos llegado y el que nos “vende como bueno” la TV, internet… Etc. Que para vender siempre se pone la imagen de una mujer “voluptuosa” una mujer hermosa “perfecta”, para esto se toma a una mujer como objeto sexual. Le explicaba a mi hijo q el acto sexual vendido en pornografía solo conlleva a degradar lo hermoso q es Un acto de amor. El mundo lo vende sólo como placer… Y por eso se “prueba” miles de formas para complacerse a sí mismo… El amor de pareja no es complacerse a sí mismo si no complacer al otro. Quien piensa en sí mismo, tendrán problemas más adelante si llegan a convivir con una esposa esposo etc. Quienes dejarán a su libre albedrío a sus hijos, “por que no les importa los demás”… Todo eso conlleva a divorcios, hijos infelices sin padres… Etc, Pero nos estamos olvidando de lo realmente importante… Vinimos a este mundo a ser felices… A formar un hogar… Un hogar con hijos felices… No debemos pensar en “todo Yo”… “Es mi cuerpo”… Acaso cuando se está con alguien en un acto sexual no estas con alguien??.
    Le explicaba a mi hijo.. Cuál es el verdadero sentido de la vida… No es el fin de complacerse a sí mismo… Es aprender a convivir con los demás, resolver conflictos de pareja y a tener una relación de amor. No de sexo desenfrenado por que esto jamás lo terminará de complacer.

    Responder

Deja un comentario