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¿Por qué nos identifica una cruz?

El símbolo por excelencia del cristianismo es el crucifijo. Entre tantas opciones posibles los cristianos han elegido identificarse con un moribundo que cuelga de una cruz. Para algunos resulta chocante esta elección. ¿Qué tiene de bello recordar que aquél al que consideras Dios murió de un modo tan horrible? No creo que debas sentirte raro si te preguntas por qué.

A menudo vemos en la calle ya sea en un grafiti sobre una pared, en un globo con forma de corazón, en una camiseta blanca con letras rojas… una frase corta y profunda que hace derretir a cualquiera: “TE AMO”. ¿A quién no le gusta recibir un detalle así? ¿A quién no le alegra? ¿A quién no le gusta saberse amado? A ti en concreto: ¿te gusta que te recuerden que te quieren?

El crucifijo –y espero que esta frase se grabe en tu corazón– es la mayor muestra del amor de Dios hacia la humanidad. Es una foto del acto supremo del amor. Es un recordatorio de que somos amados.

El significado último de todos esos crucifijos colgados en tantas paredes, en tantas capillas y en el cuello de tantas personas es recordar esta verdad. Mirar un crucifijo es leer un: “TE AMO”.  Y dicho no por una persona, sino por el mismo Dios que te amó de tal modo que dio su vida por ti.

El crucifijo pasa a ser entonces un recordatorio que nos sostiene. Es la certeza del amor de ese Dios que fue capaz de hacerlo todo por amor a ti.

¿Cómo no sentirte acompañado si tienes un Dios así? Mirar una cruz es saber que no estás solo en tu bregar cotidiano. Es recordar esa frase de Jesús antes de ascender al cielo: “Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28, 20).

No te canses de mirar la cruz. ¡Bendita cruz, recordatorio del Amor! Porque en cada crucifijo Dios te sale al encuentro. Por eso la cruz no es motivo de tristeza. ¡Al contrario! Un crucifijo es motivo de entusiasmo y alegría. Es saberte perdonado, amado, sostenido…

La razón para que los cristianos se identifiquen con un crucifijo antes que con cualquier otra cosa es la siguiente: Dios ha salido al encuentro del hombre para decirle con toda la fuerza de su Sagrado Corazón: “TE AMO”.

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