Archivos

La “Navidad” de los ateos

2+2=5

El viernes tenemos en la Facultad tres clases de Historia de la Filosofia, y, por más interesante que pueda ser la historia, todos terminamos cansados (hasta el profesor). Por eso cuando llegamos a Pascal decidió tomar la última unidad para hacer un pequeño debate sobre la validez de la apuesta de Pascal sobre la existencia de Dios. Y, resultó muy provechoso.

Una de las cosas más interesantes es que a veces caemos en la tentación de querer tener una prueba matemática, irrefutable y perfecta de la existencia de Dios. Es algo humano: una tentación en la que caen con frecuencia los que se piensan inteligentes.

Benedicto XVI en su libro Introducción al Cristianismo dice que nunca habrá una prueba matematica e irrefutable de la existencia de Dios.Tiene que haber algo de misterio, algo (que viene siendo casi todo) que no logremos entender. Sin embargo, en Quora (un sitio web para preguntar cosas “inteligentes”) una de las preguntas que más frecuentes es si Dios existe, o si ya se ha encontrado una prueba “irrefutable” de la existencia de Dios. También en el motor de búsquedas de Google si escribimos la palabra “does” seguido de una “g” , la primera opción que aparece es: “does green tea have caffeine”. Y la segunda: “does god exist”. No nos quedamos tranquilos con un misterio. Hay algo que nos molesta, como que nos pica y no nos quedamos satisfechos hasta que lo resolvemos. Un ejemplo clarísimo es la magia: sabemos que no existe y sin embargo, “¡¿cómo lo hizo?!”.

Por eso, como dice Jesús en el Evangelio, tenemos que ser como niños. Los niños se asombran, se maravillan pero sobre todo creen. Volvamos al mismo ejemplo de la magia: un nino pequeño sí cree que la moneda desapareció o que apareció en su bolsillo por arte de magia. No quiero comparar el contenido de la fe cristiana con la creencia en la magia. Pero el ejemplo sirve para entender lo que significa el creer como tal.

Un niño llega a Navidad no entendiéndolo todo, pero creyendo. Y es que la fe no es irracional, pero la razón no logra abarcar toda la fe. Por eso un niño ve Navidad con ojos distintos, llenos de amor, de felicidad, de cariño… con ojos de niño.

Por tanto dejemos de lado la” navidad de los ateos”, llena de respuestas y planificaciones, de cálculos y matemáticas. Dejemos entrar en nuestro corazón la “Navidad del Amor”, de la alegría, de la sorpresa, de la sencillez, la Navidad que es, a fin de cuentas, el cumpleaños de un Niño muy especial.

La Navidad de los niños…

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario