El enemigo en casa

¿Has visto alguna vez una ciudad amurallada? Acontecía con frecuencia en la antigüedad que un grupo de hombres acordaban en crear muros de protección, armas de defensa y suministro de víveres para proteger su ciudad. La finalidad de este obrar es evidente: se busca sobrevivir a los ataques enemigos. Sucede también hoy a todos los niveles – amistades, relaciones, matrimonios, ambientes de trabajo e incluso en nuestra vida espiritual – cuando nos protegemos de ataques externos por medio de mecanismos de defensa. Como ha sucedido en la historia y como puede sucedernos hoy, muchas veces olvidamos un elemento clave: vigilar si el enemigo está en casa.

Preguntarnos, ¿existe algo en mí que está potencialmente buscando la destrucción del “valor a custodiar”? Es más fácil fijarse en lo externo que en lo interno. Cuidado. El peor enemigo suele ser el que sabe, de manera oculta y silenciosa, actuar y destruir en los momentos en que no es fácilmente perceptible, de noche. Nos haría mucho bien examinar nuestras caídas e identificar sus verdaderos motivos, en especial, los internos. Actitudes como quejas o críticas destructivas, idealismos o expectativas ilusorias, futurismos o proyecciones huecas y elementos de este tipo que, como caballos de Troya, pueden destruir las más custodiadas fortalezas.

Descúbrelos al sacarlos a la luz ¿Cómo? Ve a profundidad. Quejas o criticas destructivas manifiestan insatisfacciones. ¿Cuál es la decepción que está detrás? Identifícala, colócale su nombre propio, habla de ella y atácala directamente. Idealismos o expectativas ilusorias muestran un anhelo de cambio sin medios concretos. Coloca medios, conversa sobre ellos, propón objetivos claros y prácticos. Futurismos o proyecciones revelan un deseo de huir de la realidad. ¿Cuál aspecto de la realidad no te satisface? ¿Por qué no puedes aceptarlo tal cual es? El futuro busca, en ocasiones, quitar valor al presente. Lleva a la luz tus aspiraciones ocultas, aprovecha el hoy.

Es loable crear “fortalezas”. Manifiesta que poseemos un valor que custodiar. Protege este valor considerando si tu enemigo “está en casa”.

Previous post
Son of Bronze
Next post
Mountains

No Comment

Deja un comentario

Back
SHARE

El enemigo en casa