Diálogos de la Misericordia

(Tomado de Misericordie Vultus, Catequesis, Catecismo, Biblia, Dives in Misericordia)

– Quedan pocos días para el inicio del año jubilar de la Misericordia.

– Ah sí, es verdad, pero, ¿cuándo es que empieza?

– El 8 de diciembre del 2015.

– Y ¿cuándo termina?

– El 20 de noviembre del 2016.

– Y ¿qué tiene de especial un año jubilar?

– Te lo explico de manera sencilla; un jubileo es un tiempo de Gracia, de bendición, de especial luz y cercanía de Dios para convertirse, para acercarse más a Él. El último Jubileo de la Iglesia fue el año 2000, con San Juan Pablo II, tal vez algo te acuerdas.

– Sí, más o menos. Me acuerdo que había una puerta por la que había que pasar para tener indulgencia. ¿Hay también esa puerta este año?

– Claro que sí, de hecho el 8 de diciembre el Papa abrirá la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, y será una “puerta de misericordia”, por la cual cualquiera que entre podrá experimentar el amor de Dios que consuela, que perdona y ofrece esperanza.

Pero, ¿tengo que ir a San Pedro, en Roma, para poder cruzar una puerta santa?

– No te preocupes. Habrán más “puertas santas”. De hecho en Roma hay una “puerta santa” en cada una de las cuatro Basílicas Papales. Pero también habrá una “puerta santa” en cada Catedral, o en distintos santuarios de cada diócesis. Por lo que si no puedes ir a Roma de seguro encuentras una “puerta santa” no muy lejos de donde vives.

Y ¿solamente por caminar debajo de la puerta ya se tiene la indulgencia?

– Casi, lo que te faltará es confesarte, comulgar y rezar por el Papa y por sus intenciones. Aprovecha que al pasar la “puerta santa” ya estarás dentro de un lugar de oración y de seguro podrás encontrar un sacerdote para confesarte.

Perdón si te pregunto esto, sé que lo debería saber, pero ¿qué es una indulgencia realmente?

– Te lo explico en pocas palabras, una indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados en cuanto a la culpa.

– Interesante… Pero todavía quedé curioso con eso de la “Puerta santa”. ¿Por qué hay que ir a un lugar determinado? ¿Por qué no puede llegar sencillamente un e-mail o verlo por televisión?

– Mira, esto tiene un sentido muy profundo. Te lo explico con preguntas y respuestas. ¿Te parece?

– Si es para entender mejor, adelante.

– Naciste hace algunos años, ¿no?

– Sí.

– Y en algunos años más morirás, ¿no?

– Sí.

– Se puede decir que estás de paso por la vida, como en un viaje. ¿Qué opinas?

– Sí, en cierta manera.

– Eres, y lo somos todos, un peregrino, alguien que está de viaje, un viator como lo dirían en latín. La vida de cada hombre es una peregrinación hacia Dios, y por eso el ponerse en camino hacia un santuario quiere reflejar la actitud interna de realmente querer caminar hacia Dios. ¿Lo ves más claro ahora?

– Un poco más, pero si estoy cansado ya de todo lo que tengo que hacer por trabajo, por cuentas por pagar, por responsabilidades que cubrir, por mil cosas más…¿no podría ser más fácil un e-mail o un link de internet a la “puerta santa”?

– Justo por lo que me dices es necesario ponerse en camino. Porque la peregrinación se hace un estímulo para la conversión, un recorrido necesario para poder encontrarse con la misericordia de Dios en la propia vida.

– Pero, ¿qué es esta misericordia?

– Te digo lo que oí de un obispo español; la misericordia es “el amor cuando es ofendido”. Eso es ser misericordioso.

Previous post
No Advento, oremos a todo momento (I)
Next post
La santidad es obra del Espíritu Santo (2/2)

No Comment

Deja un comentario

Back
SHARE

Diálogos de la Misericordia