Diálogos de la Misericordia (II)

(Tomado de Misericordie Vultus, Catequesis, Catecismo, Biblia, Dives in Misericordia)

– ¿Y cómo es Dios? Es decir, ¿qué es lo principal de Él?

– Lo más fácil para entender de Dios, y lo más característico es que “Dios es amor”.

Sí, ya lo había escuchado, pero ¿qué significa eso?

– Te lo explico con ejemplos. ¿Conoces los Evangelios?

Sí, bueno, no es que sea experto pero tengo una Biblia.

– Está bien. Ábrela en el Evangelio de Mateo, capítulo 9, versículo 36.

Ok

¿Qué dice?

“Y al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor”.

Lo ves; “sintió compasión de ella”, allí está muy claro cómo Dios es amor. Pero hay más. Lee Mateo, capítulo 14, versículo 14 y Mateo capítulo 15, versículo 32, a ver si descubres lo que hay de común en los dos pasajes.

Dice “Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos”. Y el otro pasaje dice “Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlas en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino”.

 ¿Ves lo que hay en común?

En que Jesús se compadece de la gente.

La pregunta del inicio era “Dios es amor”, ¿no? Te digo que Dios sí es amor, pero no se queda solo en palabras. Dios se encarnó, bajó a la Tierra y mostró con actos concretos, como los que acabamos de leer, lo que es el amor, cómo Él es amor. Dios es amor y por eso actúa con misericordia, con compasión, y por eso sana enfermedades, multiplica los panes y acoge a la gente.

¿Y hay más?

 Sí, quedan los mejores pasajes del Evangelio. Busca en Lucas capítulo 7, versículo 15. ¿Qué hay allí?

Una viuda.

Imagínate ese momento; Cristo ve una viuda, se le parte el corazón al verla llorar, al oír sus lamentos por el hijo que ha perdido, al dejar lágrimas sobre el cadáver que llevan por la calle. Jesús es el rostro de la misericordia de Dios, y aquí se ve de manera clara y directa. Dios está cerca y seca las lágrimas, escucha los gemidos. Vuelve a leer esos versículos de Lucas y ponte realmente en la escena. ¿No te da la certeza que Dios se ha compadecido también de tu dolor?

 Sí, llego a verlo más claro, pero…

– Sé que siempre hay peros, por eso hay un pasaje del Evangelio donde te mira a ti.

¿A mí?

 Abre en Mateo capítulo 9, versículo 9. Es el pasaje cuando Jesús llama a Mateo. Dios, Cristo, va con los pecadores, viene a tu encuentro, a mi encuentro.

¿Al mío?

Sí, así de claro y directo. Dios está con cada hombre que haya fracasado en su vida, con cada hombre que lo haya abandonado, viene a darle la mano a todo aquél que esté dispuesto a cambiar.

¿Hay más todavía de esto?

Mucho más. Todo el capítulo 15 de Lucas está lleno de misericordia de Dios hacia los hombres explicados con parábolas para hacerlo de manera más clara.

¿Me lo resumes así en cortito?

Mejor te lo dejo para que leas, y veas el amor de Dios por ti mismo.

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