Cápsulas existenciales I: Introducción

La vida es hermosa. Hemos recibido un tesoro sin siquiera buscarlo, sin siquiera pedirlo y, sin embargo, es lo más preciado que tenemos. De hecho, en cierto sentido, es lo único que tenemos…

Existimos. Perfecto… ¿y ahora qué? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos? ¿De dónde vienen todas las cosas? ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cuál es el sentido de tu vida?

A veces nos sentimos perdidos, confundidos, aturdidos por la vida misma. Quisiésemos tener a alguien que nos aclare el camino, pero ni siquiera tenemos claro a dónde queremos ir.

La vida es hermosa… y es sólo una. Por eso hay que aprovecharla al máximo. Pero, ¿cómo? ¿Cómo evitar que nuestro paso por este mundo sea como el de una estrella fugaz que ilumina el firmamento unos instantes y desaparece para siempre en la oscuridad? ¿Cómo prolongar estos instantes que nos fueron dados para, al final de este camino, poder mirar atrás y sentirnos orgullosos de cuanto hemos logrado?

¿Existe una respuesta a todas estas preguntas? Quizás.

Te invito a comenzar conmigo una aventura que te llevará a lo más profundo de este misterio que llamamos vida. Cada semana te presentaré una cápsula existencial. El fin de estas cápsulas es que te dediques a reflexionar. Es un trabajo duro, pero apasionante. Será como un gimnasio de pensamiento.

Ahora bien, tú sabes que todo gimnasio tiene unos requisitos. Como credencial, te voy a pedir que traigas siempre un cuaderno personal, un bolígrafo del color que más te guste y una mente abierta, eso es todo. También vas a necesitar una rutina. Te recomiendo no más de una cápsula al día (no querrás sobrecargar tus músculos…). La rutina consiste en leer la reflexión, escribir en tu cuaderno algunas de tus reflexiones y, eventualmente, hacer el ejercicio que se indique. Por último, necesitas un entrenador. Puede ser tu papá, tu mamá, alguno de tus hermanos, un amigo o amiga, un profesor de confianza, un sacerdote, o quien sea que te pueda ayudar a aclarar tus pensamientos. Obviamente, puedes contar conmigo en lo que te pueda servir.

Una vez que hayas terminado el ejercicio, si así lo deseas, puedes compartir tus reflexiones en la caja de comentarios. Las mejores respuestas serán incluidas en un libro.

En conclusión, ¿qué te propongo? Te propongo ser protagonista de tu propia vida. Te propongo dejar de ver cómo el tiempo pasa y subir al escenario para que seas tú el actor principal de tu obra. Te propongo un camino apasionante de encuentros contigo mismo y con los demás, un camino de convicciones profundas que te darán seguridad cuando sientas que el mundo se viene abajo, un camino de decisiones definitivas que te permitirán tomar las riendas de tu propio destino.

No te prometo que estás cápsulas cambiarán tu vida, pero sí podrían cambiar tu forma de vivir.

Nos vemos a la siguiente y que te mejores…

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1 Comment

  1. Blanca Jáuregui
    1 enero, 2016 at 19:11 — Responder

    Gracias por esa entrega. Muy importante saber y comprender estas realidades

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