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Anhelo del Cielo, semblanza del P. Miguel Romeo, L.C.

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Hace pocos días falleció uno de nuestros hermanos, sacerdote legionario de Cristo. La noticia llegó desde Suiza, por correo electrónico, pues él desempeñaba su ministerio sacerdotal como capellán de una academia internacional en ese país. La reacción fue de tristeza y dolor. ¿Cómo es posible que Dios se haya llevado a un sacerdote de tan sólo 50 años? Tendría mucho por delante… El recuerdo estuvo presente un par de días, y luego se disipó.

A los 5 días recibimos en Roma su cuerpo. Si el mensaje electrónico desató muchas preguntas sobre la muerte, y dolor por lo sucedido, la llegada del ataúd aún más. La muerte era tan real como lo que los propios ojos veían: por fuera estaba recubierto de madera, y en la parte superior adornaba un Cristo crucificado sobre una base plateada. Dentro se encontraba el cuerpo de nuestro hermano. La imagen no es fácil de digerir, pues lo ordinario es que pensemos en las cosas que hay que hacer día con día, en los pendientes, la familia, los estudios, el trabajo… en fin, pensar en la vida. Fue todavía más conmovedor cuando llegaron sus parientes, entre los cuales su madre. ¿Qué habrá pasado por su mente al saber lo sucedido? No sólo le toco experimentar el dolor natural del parto hace cincuenta años, sino el de la partida de su hijo cincuenta años después. Pensar en la muerte no es lo ordinario, pero en momentos así es necesario.

San Pablo dice con pasión, en su carta a los Filipenses, que para él la vida es Cristo y la muerte una ganancia. ¿Por qué se expresa así? Ciertamente quien conoce y ha tenido la experiencia de un amor eterno es capaz de hacerlo. Porque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Dios: una morada eterna, no hecha por mano humana, que está en los cielos. Y así gemimos en este estado, deseando ardientemente ser revestidos de nuestra habitación celeste.[1]

Nuestro hermano anhelaba el Cielo. Su vida fue religiosa y sacerdotal. La vida del religioso, precisamente, es testimonio del desprendimiento total de este mundo y de la esperanza del futuro… Ahora está con Cristo. Sigue vivo, pero vivo en Él.

Un escrito de autor desconocido expresa toda esta realidad muy bien:

No llores si me amas…

¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo!

¡Si pudieras oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos!

¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes,
los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!

¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo,
la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!

¡Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?

Créeme; cuando la muerte venga a romper las ligaduras,
como ha roto las que a mí me encadenaban,
y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce,
tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a ver a aquel que te amaba y que siempre te ama,
y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.

Volverás a verme, pero transfigurado,
extático y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando contigo,
que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida,
bebiendo con embriaguez a los pies de Dios
un néctar del cual nadie se saciará jamás.

 Enjuga tu llanto y no llores si me amas…

Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.

La muerte no es nada.
No he hecho nada más que pasar al otro lado.
Yo sigo siendo yo.
Tú sigues siendo tú.

Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
Dame el nombre que siempre me diste.
Háblame como siempre me hablaste.
No emplees un tono distinto.
No adoptes una expresión solemne, ni triste,
sigue riendo de lo que nos hacía reír juntos.

Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.
Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue,
sin énfasis alguno, sin huella alguna de sombra.
La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado,
¿Por qué habría de estar yo fuera de tus pensamientos?
¿sólo porque estoy fuera de tu vista?
No estoy lejos… tan solo a la vuelta del camino.

Lo ves, todo está bien…
Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar su ternura acendrada.

Enjuga tus lágrimas y no llores si me amas.

 

[1] 2Cor 5

Religioso en la Legión de Cristo plenamente FELIZ, porque ser religioso es darse TODO a Cristo!

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7 Comments

  • Pablo Romeo Madriñan

    26 Noviembre, 2014 at 23:16

    Es cierto que aunque nuestra fe nos ayuda a evocar “la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen” y hasta nos hace sonreír en los momentos más difíciles, nuestra humanidad nos hace estar tristes por las pérdidas de los seres queridos, por el sufrimiento de los hermanos, por el dolor de los demás. ¿Seríamos buenos cristianos si no nos com-padeciéramos de forma expresiva, como María? Es bueno llorar cuando estamos tristes, para alegrarnos a continuación, ya con los ojos limpios, aceptando lo cerquita que está la casa del Padre.
    Gracias por el post, Miguel

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  • Lulú Barragan de Maldonado

    29 Noviembre, 2014 at 05:50

    Mis más sentidas condolencias por la muerte del P Miguel Romeo ,nos entristece pero tengo la seguridad de que El esta gozando con Dios en el cielo ,hace unos meses también se fue mi Esposo El Maestro Guillermo querido por todos nosotros y por mucha gente y sólo puedo decir que desde el momento de su muerte tuve la seguridad de que se había ido al Cielo ,es difícil aceptar la realidad pero me doy cuenta cada día que no somos de aquí y que no nos llevamos nada sólo lo que hacemos por los demás , estoy segura que los dos se fueron con las manos llenas y eso es lo que vale para Dios . Sí algo tengo presente de El es el Amor que tenía por todos los Legionarios ,siempre pedía por todos y creo que desde el cielo lo sigue haciendo y como dicen no se han ido siguen viviendo en nuestro Corazón . Que Dios los Bendiga . Cuenten siempre con mis Oraciones .

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    • Miguel Guerra

      6 Diciembre, 2014 at 18:37

      Igualmente, Lulú… La caridad es lo que alienta la vida, y es lo único que nos llevamos al Cielo. El amor es capaz de llenar no sólo las manos sino el corazón. Con bendiciones.

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  • Rocío H. Sánchez Mejorada

    5 Diciembre, 2014 at 06:56

    Padre Miguel Guerra:

    Definitivamente la noticia del Padre Miguel fue….INDESCRIPTIBLE,! Yo hoy, todavía no me la creo. Hablàbamos muy seguido, mi D.E. Desde hace 8años un VERDADERO PADRE con TODO el sentido de la palabra.
    Humanamente sigo sin comprender nada. 8 días antes habíamos estado tres horas hablando por Skype..hablamos de eso precisamente… Que era peligroso, que con las heladas podría haber un accidente…y sin embargo… El me “tranquilizaba” diciéndome…¿y si pasa..? Estamos aquí de paso, por eso hay que estar preparados TODOS los días…”
    QUE GRANDE ERES, MI PADRE MIGUEL, SIEMPREEE VIVISTE LUCHANDO PARA GANAR EL CIELO. UN VERDADERO REPRESENTANTE DE JESUCRISTO.
    Yo con mi razón, inteligencia y la Fe, estoy FELIZ porque si ALGUIEN en esta vida tenía una ILUSIÓN por ver a Dios…eras Tú!!!,
    Un VERDADERO GUERRERO. SIEMPRE buscando el BIEN Y LA VERDAD.
    UN VERDADEO AMOR A JESUCRISTO.
    Humanamente…Tu sabes como estoy….Mi Padre Miguel!!!
    Traté de estar físicamente en el funeral, y viste que fue imposible, pero como sabes, tuve la GRACIA por tu intercesión de acompañarte con el Santísimo en el Oratorio de mi casa de 8:00pm a 4:30am horas de México (tu misa fue 10:00am de Roma) estuvimos ahí contigo y tu familia presentes en la Eucaristía a pesar del cambio de horario.
    GRACIAS POR TU INTERCESIÓN DE SIEMPRE,!!!
    Santos son los que están con Dios, y Padre, como SIEMPRE te lo dije: YA ERES UN SANTO!!!
    TE QUIERO MUCHOOOO PADRE MIGUEL SABES LO QUE ERES PARA MI Y PARA NOSOTROS Y LO SERÁS SIEMPREEE.
    ES sólo un hasta luego, aquí te tenemos y tendremos siempre en nuestra mente y nuestro corazón y así te tendremos SIEMPRE. Hasta volver a encontrarnos físicamente.
    Sabes que eres parte nuestra y lo SERÁS SIEMPRE.
    Aquí en la casa se sigue y seguirà hablando de Tí TODA nuestra permanencia en la tierra.
    ¡ERES MUUUY GRANDE,!!!

    Padre Miguel Guerra:
    Gracias por este artículo TAN HERMOSO…. La verdad es que hay días que me vienen unas crisis fuertes al pensar en todo esto, y al leer este artículo…me he podido imaginar a El diciéndome esto.
    Me ha dado mucha Paz. Muchísimas GRACIAS, es PRECIOSO y MUY CIERTO.
    Lo encomiendo en mis oraciones. Gracias por compartirlo.

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    • Miguel Guerra

      6 Diciembre, 2014 at 18:40

      De nada, Rocío. Teniendo en cuenta que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman -como dice san Pablo- seremos realmente felices, aún en medio del dolor… Unidos en oración,

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